jueves, 30 de abril de 2015

LA LIBERTAD

LA LIBERTAD
Un valor que todos reconocemos, pero que pocos sabemos defender, o del cual podemos abusar.
La libertad es un derecho natural de la persona, sin importar la edad, sexo o cualquier otra diferencia de cualquier índole. Gracias a la libertad podemos realizar aspiraciones: un mejor nivel de vida, formar a los hijos para que aprendan a tomar mejores descisiones, buscar un lugar adecuado para vivir, participar de manera activa en beneficio de la sociedad, llevar una vida congruente con la moral y la ética en todo el quehacer profesional, buscar una educación de calidad... pero estos son los efectos de la libertad, no la libertad misma.

La libertad puede entenderse como la capacidad de elegir entre el bien y el mal responsablemente. Esta responsabilidad implica conocer lo bueno o malo de las cosas y proceder de acuerdo con nuestra conciencia, de otra manera, se reduce el concepto a una mera expresión de un impulso o del instinto.

Toda decisión se enfrenta a la consideración de lo bueno y lo malo, del beneficio o el perjuicio de una acción. Si no se realiza este juicio se puede incurrir con facilidad en un error pues se hace un uso irresponsable de la libertad. Al igual que en otros aspectos de nuestra vida, el abuso se convierte en un actuar conforme a nuestros impulsos, sin reconocer barreras, límites, moral o ética, es decir, se convierte en libertinaje.

El mal uso o abuso de este derecho, simpre tendrá repercusiones en nuestros semejantes. Es inconcebible pensar que nuestro poceder es independiente y único, no podemos obrar como si fuéramos los únicos en el mundo o imponer sin ton ni son normas a las cuales deben sujetarse los que nos rodean; si por alguna razón alguien con autoridad o poder de cualquier índole afecta abusando "libremente" en perjuicio del prójimo, está olvidando las bases y principios que le han otorgado esas capacidades para el servicio, bienestar y desarrollo de los demás.

Tal es la magnitud de la libertad, que ni Dios la condiciona o restringe, pues forma parte de nuestra naturaleza; sus mandamientos son una guía con la cual se puede ser más humano, nada parecido a un condicionamiento, pues se nota por las acciones, que todos tenemos la capacidad de aceptar o rechazar lo propuesto, de asumirlo con alegría o rechazarlo abiertamente, haciendo lo que mejor nos parece; sin que en este momento se juzgue si esa aceptación o menosprecio sea bueno o malo, podemos afirmar nuevamente que siempre estaremos ejerciendo nuestro derecho de ser Libres.

La Libertad no se construye. No es como en el caso de virtudes como la perseverancia, la fortaleza o la paciencia que requieren de un esfuerzo constante y continuo para hacer de ellas una parte integral de nuestra vida. La libertad se ejerce de acuerdo con los principios fundamentales que nacen en la conciencia, en la familia y en la sociedad, es ahí dónde este valor se orienta, forma, educa y respalda, forjando personas íntegras.

Puede ocurrir que nuestra libertad se vea obstruída por cualquier motivo, lo peor sería dejarnos llevar por el desánimo o el pesimismo, la Libertad siempre estará latente en nuestro ser y en nuestra mente. Siempre contaremos con la libertad de elegir cómo nos afectan las circunstancias. Nuestra libertad, aún cuando sea obstruída, permanece en nuestro interior cuando elegimos si lo que nos ocurre nos derrota, o permanecemos de pie. Desgraciadamente es en condiciones adversas cuando se considera en toda su magnitud el valor que reside en la Libertad. Por eso mismo se defiende la libertad de expresión, de traslado, de decidir por aquello que nos traiga un beneficio, de trabajar donde se prefiera o de elegir lo mejor para la familia o para la sociedad.

Podemos percibir mejor la libertad en nuestra vida diaria en muchos aspectos: En el momento que procuramos enseñarle a los demás (hijos, empleados, padres, amigos, etc.) a considerar lo bueno y lo malo de cada acto; cuando tenemos acceso a distintos medios de comunicación y encontramos que se puede expresar opiniones con respeto y educación; Cuando usamos correctamente de servicios públicos.

Reflexionar en la libertad es una oportunidad para considerar lo que tenemos, cómo lo aprovechamos o desaprovechamos, lo que hemos hecho y dejado de hacer. Vivir libremente es respetar, y al mismo tiempo es decidir, es ejercer un derecho.
 

LA RESPONSABILIDAD

LA RESPONSABILIDAD

Qué es Responsabilidad:

Responsabilidad es el cumplimiento de las obligaciones, o el cuidado al tomar decisiones o realizar algo. La responsabilidad es también el hecho de ser responsable de alguien o de algo. Se utiliza, asimismo, para referirse a la obligación de responder ante un hecho. Procede del latín responsum, del verbo respondere, que a su vez se forma con el prefijo “re-”, que alude a la idea de repetición, de volver a atrás, y el verbo spondere, que significa ‘prometer’, ‘obligarse’ o ‘comprometerse’.

El valor de la responsabilidad

La responsabilidad se considera una cualidad y un valor del ser humano. Se trata de una característica positiva de las personas que son capaces de comprometerse y actuar de forma correcta. En muchos casos, la responsabilidad viene dada por un cargo, un rol o una circunstancia, como un puesto de trabajo o la paternidad. En una sociedad, se espera que las personas actúen de forma responsable, ejerciendo sus derechos y desempeñando sus obligaciones como ciudadanos. En muchos casos, la responsabilidad obedece a cuestiones éticas y morales.

Responsabilidad social

Responsabilidad social es la carga, compromiso u obligación que los miembros de una sociedad, como individuos o como miembros de algún grupo, tienen entre sí y para la propia sociedad. Es un tipo de responsabilidad basada en la ideología y las normas internas de una entidad. La responsabilidad social puede ser positiva, en el sentido de obligarse a actuar o a realizar algo, y también puede ser negativa, en referencia a abstenerse de actuar o de realizar algo. La responsabilidad social empresarial, también conocida comoresponsabilidad social corporativa, es el compromiso y contribución voluntaria y activa de una empresa a la mejora socioeconómica y ambiental, orientada principalmente al aumento de su competitividad, su valoración y su valor añadido.

Responsabilidad civil

La responsabilidad civil es la obligación de una persona de reparar un daño a la persona que lo ha sufrido. La responsabilidad civil puede ser adquirida por contrato (contractual) o estar estipulada por ley (extracontractual). Cuando la persona que responde por los daños es una persona diferente al autor, se llama responsabilidad por hechos ajenos.

Responsabilidad solidaria

La responsabilidad solidaria es la obligación o compromiso de una empresa principal de responder, en caso de que existan deudas del contratista o subcontratista con sus trabajadores. Este tipo de responsabilidad, por lo tanto, se aplica a varias personas que responden ante una obligación contraída sin que sea necesaria una declaración de insolvencia del agente principal. De este modo, el acreedor puede reclamar la deuda contra una o todas las partes a la vez.

Responsabilidad limitada

Una sociedad de responsabilidad limitada (SRL), o simplemente sociedad limitada (SL), es un tipo de sociedad mercantil en la que la responsabilidad se limita al capital aportado. Por lo tanto, si existiesen deudas, los socios de este tipo de organización no deben responder con su patrimonio personal. En este sentido, las participaciones sociales no se corresponden con las acciones de las sociedades anónimas (SA).

LA LEALTAD

LA LEALTAD
Lealtad es el carácter de una persona, cosa o animal leal. El término de lealtad expresa un sentimiento de respeto y fidelidad hacia una persona, compromiso, comunidad, principios morales, entre otros.  
El término lealtad proviene del latín “legalis” que significa “respeto a la ley”.
El término leal es un adjetivo usado para identificar a un individuo fiel en base a sus acciones o comportamiento.    
El término de lealtad no debe ser confundido con patriotismo ya que no todas las personas leales son patrióticas, debido a que patriotismo es amor a la patria mientras que la lealtad a la patria es un sentimiento que muchos países deben de despertar a los ciudadanos.   
No obstante, lo opuesto de lealtad es traición, es la falta que comete una persona debido a que no cumple su palabra o guarda fidelidad.  
El término de lealtad puede ser usado como sinónimo de: nobleza, rectitud, honradez, honestidad, entre otros.
El vocablo lealtad traducido al idioma inglés es: “loyalty”.

Lealtad como  valor

Lealtad como valor es una virtud que se desenvuelve en nuestra conciencia, en el compromiso de defender y de ser fieles a lo que creemos y en quien creemos. La lealtad es una virtud que consiste en la obediencia de las normas de fidelidad, honor, gratitud y respeto por alguna cosa o por alguien bien sea hacia una persona, animal, gobierno, comunidad, entre otros.
En referencia a este punto, algunos filósofos sostienen que un individuo puede ser leal a un conjunto de cosas, en cambio, otros sostienen que únicamente se es leal a otra persona ya que este término atañe exclusivamente a relaciones interpersonales.
Asimismo, en una amistad no es suficiente únicamente el valor de lealtad sino también debe de estar presente la sinceridad, el respeto, la honradez, el amor, entre otros valores.

LA HUMILDAD

LA HUMILDAD

La humildad es una virtud humana atribuida a quien ha desarrollado conciencia de sus propias limitaciones y debilidades, y obra en consecuencia. Como tal, la palabra proviene del latín humilĭtashumilitātis.
Una persona que actúa con humildad no tiene complejos de superioridad, ni tiene la necesidad de estar recordándoles constantemente a los demás sus éxitos y logros; mucho menos los usa para pisotear a las personas de su entorno. En este sentido, la humildad es un valor opuesto a la soberbia.
Quien obra con humildad no se vanagloria de sus acciones: rechaza la ostentosidad, la arrogancia y el orgullo, y prefiere ejercitar valores como la modestia, la sobriedad y la mesura.
La humildad es una cualidad humana independiente de la posición económica o social: una persona humilde no pretende estar por encima ni por debajo de nadie, sino que sabe que todos somos iguales, y nuestra existencia tiene el mismo grado de dignidad. De allí que ser humilde no implique dejarse humillar, pues la humildad no supone una renuncia a la dignidad propia como personas.
Por otro lado, humildad también se refiere a la posición económica de los pobres y desfavorecidos. Una persona humilde, en este sentido, es alguien que proviene de un hogar de escasos recursos y sin mayores posibilidades de prosperar.
Finalmente, la humildad es también la actitud de quien se somete o rinde a la autoridad de una instancia superior. En las religiones, por ejemplo, la sumisión está asociada al temor de Dios. No obstante, comportarse con humildad implica también evitar actitudes de prepotencia ante un jefe o una autoridad policial y, más bien, optar por el acatamiento.

Humildad en la Biblia

Según la doctrina cristiana, la humildad es la actitud virtuosa que se debe observar ante a Dios, ante su superioridad y perfección, y en plena conciencia de que ha sido Él quien nos ha concedido la gracia de la existencia. En este sentido, la Biblia aconseja: “Revestíos de humildad hacia los demás, porque Dios resiste a los soberbios y da gracia a los humildes” (Pedro, V: 5). La humildad, pues, llama a la conciencia de entender que los seres humanos somos todos iguales ante los ojos de Dios.
El mayor ejemplo de humildad en la doctrina cristiana lo constituye la figura de Jesucristo, a este respecto dice la Biblia: “Haya, pues, en vosotros, este sentir que hubo también en Jesucristo, quien, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomó la forma de siervo y se hizo semejante a los hombres. Más aún, hallándose en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz 

EL RESPETO

EL RESPETO

El respeto es un sentimiento positivo que se refiere a la acción de respetar; es equivalente a tener veneración, aprecio y reconocimiento por una persona o cosa. Como tal, la palabra proviene del latín respectus, que traduce ‘atención’, ‘consideración’, y originalmente significaba ‘mirar de nuevo’, de allí que algo que merezca una segunda mirada sea algo digno de respeto.
El respeto es uno de los valores morales más importantes del ser humano, pues es fundamental para lograr una armoniosa interacción social. Una de las premisas más importantes sobre el respeto es que para ser respetado es necesario saber o aprender a respetar, a comprender al otro, a valorar sus intereses y necesidades. En este sentido, el respeto debe ser mutuo, y nacer de un sentimiento de reciprocidad.
Ahora bien, el respeto también debe aprenderse. Respetar no significa estar de acuerdo en todos los ámbitos con otra persona, sino que se trata de no discriminar ni ofender a esa persona por su forma de vida y sus decisiones, siempre y cuando dichas decisiones no causen ningún daño, ni afecten o irrespeten a los demás.
En este sentido, respetar también es ser tolerante con quien no piensa igual que tú, con quien no comparte tus mismos gustos o intereses, con quien es diferente o ha decidido diferenciarse. El respeto a la diversidad de ideas, opiniones y maneras de ser es un valor supremo en las sociedades modernas que aspiran a ser justas y a garantizar una sana convivencia.
Muchas religiones, de hecho, abordan la cuestión del respeto hacia los demás, porque es una de las reglas esenciales para tener una relación sana con el prójimo.
Si lo desea, también puede consultar nuestro artículo sobre los Valores morales.

Expresiones con respeto

Respeto es una palabra cuyo significado puede variar con respecto al contexto donde se encuentre.
El respeto puede manifestarse como un sentimiento de obediencia y cumplimiento de ciertas normas: el respeto a la ley, por ejemplo.
Tener respeto por alguien o algo superior, por su parte, alude a una actitud que puede expresarse como sumisión, temor, recelo o prudencia.
Hablar acerca de un tema con respeto, como, por ejemplo, las diferentes religiones, creencias y comportamientos del ser humano, es hablar de manera sensible, ponderada y reflexiva, sin  incurrir en descalificaciones o menosprecios.
Asimismo, la expresión “con todos mis respetos” indica que lo que se va a decir a continuación es una crítica pero constructiva y con respeto hacia la otra persona.
El respeto puede ser también una forma de mostrar veneración o adoración, de prestar culto o rendir homenaje a alguien, como lo indica la expresión “presentar mis respetos”. En este caso, cuando utilizamos la palabra “respetos” en plural, es para significar saludos de cortesía.
“Faltar al respeto”, finalmente, es no guardar la consideración o el debido respeto a una persona, en especial al decirle una cosa poco apropiada.

LA PUNTUALIDAD

LA PUNTUALIDAD

La puntualidad es la cualidad de una persona de tener cuidado y diligencia en realizar las cosas a su debido tiempo.
La puntualidad varía de acuerdo a la cultura ya que en las culturas occidentales llegar 10, 30 minutos e incluso 1 hora es aceptable, en cambio, en otras culturas la falta de puntualidad se considera una falta de respeto o insulto ya que la puntualidad es una consideración hacia las personas que se encuentran en el lugar como en el caso de Japón.
En algunas situaciones la puntualidad es poco usual como en el caso de una fiesta que se indica que comienza a las 20 horas pero en realidad los invitados empiezan a llegar después de 1 hora de lo indicado.
Asimismo, los medios de transporte deben de trabajar con puntualidad ya que son los que permiten que los usuarios puedan efectuar sus obligaciones a tiempo, en referencia a lo alusivo, en España existe la línea de tren de alta velocidad, en el supuesto de que un tren llegue atrasado a su destino se le devuelve al viajero una parte o todo el costo del billete. 
La falta de puntualidad puede ser corregida, primero el ser humano debe de encontrar la causa que origina su impuntualidad como el olvido, la pereza, la falta de interés, entre otros; segundo el ser humano debe de respetar las demás personas y a todo evento, cita o reunión otorgarle cierta importancia y, por último recurrir a las alarmas, agendas, recordatorios, entre otros. 
El término puntualidad se puede utilizar como sinónimo de: formalidad, exactitud, precisión, regularidad, entre otros.
La palabra puntualidad traducida al inglés es “punctuality”.

Puntualidad como valor

La puntualidad como valor es la disciplina de estar a tiempo para desempeñar las obligaciones como una cita de trabajo, una reunión de amigos, una cita en el médico, entre otros.
La puntualidad es fundamental para conceder a nuestra personalidad: carácter, orden y eficacia y de esta manera se está en condiciones para realizar más diligencias, desempeñar mejor las actividades laborales, ser merecedor de confianza, ser respetado y, de esta manera lograr una mejor convivencia. 

Puntualidad en el trabajo

La puntualidad es una obligación por parte del trabajador e inclusive en la mayoría de las legislaciones laborales se determina como causa de incumplimiento contractual la reincidencia en comportamientos de impuntualidad, en caso de que no exista una justa causa como una enfermedad. A su vez, una persona puntual demuestra ser organizada y responsable, ambas cualidades son importantes para un puesto de trabajo. 

LA HONRRADEZ

LA HONRRADEZ

Tendencia a la rectitud, sinceridad y la justicia
Por honradez se refiere a la cualidad con la cual se designa a aquella persona que se muestra, tanto en su obrar como en su manera de pensar, como justa, recta e íntegra. Quien obra con honradez se caracterizará por la rectitud de ánimo, integridad con la cual procede en todo en lo que actúa, respetando por sobre todas las cosas las normas que se consideran como correctas y adecuadas en la comunidad en la cual vive.
Sin lugar a dudas la de la honradez u honestidad es una de las virtudes más importantes y valorables que se puede identificar en una persona o que una persona puede cultivar a través de sus actos y cuyo principal beneficiario con las personas que lo rodea y el entorno en el cual vive. Una sociedad en la que abunde la gente con honradez, será una sociedad más recta y justa en todos los niveles.
Al sujeto cuya principal cualidad es la honradez se lo llamará honrado y se lo distinguirá básicamente por cuatro cuestiones fundamentales: manejo de sus actos con absoluta y total sinceridad, propiedad al obrar, transparencia y calidad humana.
Este último aspecto de la calidad humana resulta fundamental, porque rigurosamente debe haber una especial calidez innata en la persona para que pueda observar todas aquellas características que mencionamos se erigen en representativas de lo que es una persona honrada.
Superponer la honradez, aún en las necesidades
Entre algunas de las expresiones más comunes de la cualidad de la honradez se cuenta aquella en la cual una persona con necesidades económicas y sociales insatisfechas, a pesar de ello, por ejemplo, devuelve un bolso repleto de dinero que halló accidentalmente en su camino. La persona con honradez de veras se olvida de todas aquellas necesidades que pueda tener y lo que prevalece en su obrar es aquella tendencia hacia lo recto, justo, transparente y sin engaño, por ello, se ve ante todo movido a devolver ese dinero que no le pertenece, cuando el camino más fácil y redituable sería quedárselo. Pero no, el valor de la honradez que lo caracteriza pesa más y decide devolver a quien pertenece ese dinero.
Porque justamente el hecho de respetar lo que a cada cual corresponde es un acto que manifiesta la honradez de alguien. El honrado no se quedará jamás con algo que no es suyo.
Un valor preciado pero que escasea lamentablemente
Aunque ya hemos señalado todas las bondades de actuar con honradez y la importancia que ello tiene en la vida en comunidad, debemos decir, que no es una situación que prolifera ni invade a las sociedades de hoy. Si bien hay una tendencia arraigada a su reconocimiento, su cultivo no es tal o no alcanza y entonces es que terminamos siempre sorprendidos ante actos de honradez como el ejemplo mencionado de alguien que devuelve un bolso de dinero que no le corresponde, y esto sucede claramente porque estos actos no son para nada habituales. Si lo fueren no habría nada de que sorprenderse por supuesto.



Desde Definicion ABC: http://www.definicionabc.com/general/honradez.php#ixzz3YpstxJa5



LA TOLERANCIA

LA TOLERANCIA

Tolerancia se refiere a la acción y efecto de tolerar. Como tal, la tolerancia se basa en el respeto hacia lo otro o lo que es diferente de lo propio, y puede manifestarse como un acto de indulgencia ante algo que no se quiere o no se puede impedir, o como el hecho de soportar o aguantar a alguien o algo. La palabra proviene del latín tolerantĭa, que significa ‘cualidad de quien puede aguantar, soportar o aceptar’.
La tolerancia es un valor moral que implica el respeto íntegro hacia el otro, hacia sus ideas, prácticas o creencias, independientemente de que choquen o sean diferentes de las nuestras.
En este sentido, la tolerancia es también el reconocimiento de las diferenciasinherentes a la naturaleza humana, a la diversidad de las culturas, las religiones o las maneras de ser o de actuar.
Por ello, la tolerancia es una actitud fundamental para la vida en sociedad. Unapersona tolerante puede aceptar opiniones o comportamientos diferentes a los establecidos por su entorno social o por sus principios morales. Este tipo de tolerancia se llama tolerancia social.
Por su parte, la tolerancia hacia quienes profesan de manera pública creencias o religiones distintas a la nuestra, o a la establecida oficialmente, se conoce comotolerancia de culto, y está estipulada como tal por la ley.
El 16 de noviembre fue instituido por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) como el Día Internacional de la Tolerancia. Esta es una de las muchas medidas de la ONU en la lucha contra la intolerancia y la no aceptación de la diversidad cultural.

Tolerancia en Medicina

En Medicina, la expresión “tolerancia a los medicamentos” se utiliza para referirse a la capacidad del individuo para resistir ciertos medicamentos. Es la reducción de la respuesta del organismo a los efectos producidos por una sustancia determinada. Por lo tanto, la tolerancia a un fármaco puede disminuir como resultado de su uso excesivo. Lo mismo ocurre con el alcohol, las drogas y el tabaco.

Tolerancia inmunitaria

La tolerancia inmunitaria o inmunológica se define como la ausencia específica de respuesta del sistema inmunitario frente a un antígeno, ya sea propio o extraño, que es inducida por el contacto previo con dicho antígeno. Se trata de un estado activo (no es una simple ausencia de respuesta), dotado de especificidad y de memoria. Esta tolerancia tiene una importancia capital en el proceso de trasplante de órganos.

Tolerancia en Informática

En Informática, la tolerancia a fallos (en inglés failover) se refiere a la capacidad de un sistema de almacenamiento para acceder a información o seguir en funcionamiento aun en caso de producirse algún fallo. El sistema de almacenamiento debe guardar la misma información en más de un componente de hardware o en una máquina o dispositivo externos a modo de respaldo. De esta forma, si se produce alguna falla con una consecuente pérdida de datos, el sistema debe ser capaz de acceder a toda la información recuperando los datos faltantes desde algún respaldo disponible.

Tolerancia en industria

En Ingeniería y Diseño, la tolerancia es un concepto de metrología industrialque se refiere al margen de error admisible en la fabricación de un producto, y se aplica a la producción de piezas en serie.

Tolerancia cero

La expresión “tolerancia cero” se utiliza para definir el grado de tolerancia a una determinada ley, procedimiento o regla, con el fin de evitar la aceptación de cualquier conducta que pudiera desviarse de lo establecido anteriormente. Por ejemplo, “tolerancia cero para los conductores ebrios”.

LA JUSTICIA

LA JUSTICIA

El término de justicia presenta un uso recurrente en el idioma español y dependiendo de los contextos en los cuales se lo emplee sus referencias variarán, aunque, en términos generales, la justicia será aquella serie de reglas y de normas que estipulan un escenario satisfactorio en lo concerniente a las relaciones entre los individuos entre sí y entre éstos con las instituciones. El mencionado marco regulatorio aceptará, o en su defecto prohibirá, las acciones en las mencionadas interacciones. La obligación de sostener la paz entre los integrantes de la sociedad es la que marca el origen de la justicia.

Vale destacar, que la justicia es un valor que siempre estará determinado por la sociedad y se encuentra en estrecha vinculación con la época y la civilización, es decir, hoy, no existe la misma concepción de justicia que hace diez siglos atrás.
En materia de religión católica, la justicia es junto con la prudencia, la templanza y la fortaleza, una de las virtudes cardinales, en tanto, la práctica de la misma, es decir, aquel individuo que actúa y se comporta con justicia se ocupará, cuando sea necesario, de darle a cada quien lo que le corresponde y le pertenece, procediendo siempre a partir de la equidad y el respeto por el bien de todos. Jamás privilegiará su situación personal por sobre la del resto, sino muy por el contrario, ya que ostenta una especial inclinación por proceder de acuerdo al derecho.
Por otra parte, en el ámbito del derecho la palabra justicia presenta una especial presencia ya que designa, por un lado al castigo y a su aplicación que decide un tribunal o juez, y por otro a la resolución de la inocencia de alguien, también concedida por un juez o tribunal de justicia. La familia del policía asesinado pidió al tribunal que hagan justicia. Se hizo justicia y mi hermano quedó libre de culpa y cargo.

EL AMOR

EL AMOR                                                                                                                               

El amor es un sentimiento  muy fuerte, que nos inclina hacia algo u alguien, de forma sincera y desinteresada, encontrando en la felicidad de esa otra persona, nuestra propia felicidad. Si bien lo más común es expresar que se siente amor de pareja, ese no es el único amor que nos rodea, puesto que también amamos a Dios, a nuestras personas allegadas, a nuestras mascotas, y nunca debemos olvidar el amor por nosotros mismos, que está muy alejado de ser “egoísmo”, ya que si no tenemos amor propio no podemos brindarlo hacia los demás. Sin embargo, no es fácil concebir una sola definición de amor puesto que “el amor tiene tantas definiciones como personas hay en el mundo”.

Entre filósofos de mucho prestigio, y de no tanto, se ha debatido cuál es el sentimiento opuesto al amor, algunos han optado por el odio, mientras que otros, por la indiferencia. Sigmund Freud, adhiere a que lo contrario al amor no es el odio, sino la indiferencia; basándose en que el amor y el odio son muy similares, y pasar de uno al otro es muy sencillo, en cambio la indiferencia es el total desinterés. Por ejemplo: si amamos a alguien, y luego lo odiamos, por más que el sentimiento haya cambiado, nos sigue importando, aunque sea de mala manera, la otra persona; en cambio si nos es indiferente, no sentimos nada por ella, y pasa de importarnos a no ser nada valioso en nuestra vida.
Sin embargo, el odio también tiene sus buenos motivos para considerarse que es el opuesto del amor, por lo que este debate seguramente seguirá a lo largo de la historia, entre filósofos y personas de todas las clases sociales e ideológicas.
Amor también es utilizado como sinónimo de pasión, o según otra acepción, puede significar ternura; siempre dirigiendo este sentimiento hacia un objeto (el objeto de nuestro amor), que puede ser o no un ser viviente.
Finalmente, amor es también una forma de dirigirse hacia la persona amada, un apodo, muy popular por cierto, entre los enamorados.